
Pintura mural con una figura de la Primavera
Ficha
La historia
En 1862 la colección Campana se exponía en París, y su guía describía esta pieza como cuatro fragmentos antiguos engastados en yeso. Juntos componían una mujer de pie. El catálogo del marqués Campana la llamaba la Primavera y la hacía venir de las excavaciones de Túsculo, la ciudad en ruinas sobre Frascati, al sureste de Roma. El historiador Ernest Desjardins, autor de la guía, admiraba tanto la cabeza y la luz sobre la piel que pensó en Correggio.
Hoy se ve una figura entera, coronada de hojas, con una copa y unas flores en las manos. De todo ello solo la cabeza, las manos y los pies son romanos. La túnica, los pliegues y buena parte del fondo se pintaron después, a la cera sobre yeso moderno. El Louvre anota que el fondo original era negro y el restaurado, marrón. Los restauradores del propio Campana, con los hermanos Pennelli a la cabeza, solían convertir restos de pintura mural antigua en cuadros completos. Esta figura, en cambio, llegó a París todavía en pedazos y se completó más tarde, y la ficha del Louvre no dice quién lo hizo ni cuándo. El museo fecha las partes antiguas, con signo de interrogación, en el último cuarto del siglo I d. C.