
Claude Monet · PD
Nenúfares
Ficha
La historia
En marzo de 1898, la revista parisina La Revue illustrée publicó un reportaje de Maurice Guillemot, que había visitado a Monet en Giverny el verano anterior. Allí contaba un proyecto que el pintor tenía en la cabeza, una sala redonda con las paredes cubiertas de agua y nenúfares hasta el horizonte. Monet ya lo estaba ensayando en lienzos de caballete, y este es uno de los ocho de aquella primera serie, pintados más o menos entre 1897 y 1899. En el cuadro solo aparecen la superficie del estanque, las hojas planas y tres flores de un rosa pálido, sin orilla y sin cielo. Estas telas quedaron guardadas mucho tiempo, hasta que en 1914, al ponerse por fin con la gran decoración, Monet volvió a sacarlas, y una fotografía publicada ese año lo muestra en su estudio junto a este lienzo. Siguió en manos de su hijo Michel, pasó luego por marchantes de París y Londres, y en 1962 lo compró la Galería Nacional de Arte Moderno de Roma.




