
Edvard Munch · PD
Invierno en el bosque, Nordstrand
Ficha
La historia
En este bosque no hay nadie. Solo una huella que se curva por la nieve en primer plano deja ver que alguien ha pasado por aquí. El abetal es oscuro, y la luz sube desde el suelo nevado. Munch lo pintó en el invierno de 1899, durante unas semanas en la casa familiar de Nordstrand, entonces en las afueras de Kristiania, como se llamaba Oslo. Trabajó deprisa, con el óleo muy diluido sobre cartón marrón, que asoma en muchas zonas, y resolvió las ramas cargadas de nieve con unos cuantos trazos blancos en curva. Para el Museo Nacional de Noruega, este cuadro marca el comienzo de un interés nuevo de Munch por el paisaje. En 1901 se lo vendió él mismo a la Galería Nacional de Kristiania, cuya comisión de compras estudió ese mismo año qué otras obras suyas adquirir, entre ellas «El grito».




