
Édouard Manet · PD
Mujer con abanicos
Ficha
La historia
En 1873 Nina de Callias animaba uno de los salones más vivos de París, donde se cruzaban poetas y músicos. Manet la pinta tendida en un diván, con un traje de inspiración argelina, ante un tabique cubierto de abanicos japoneses. Esos abanicos delatan el gusto del momento: el París bohemio se encaprichaba entonces de los objetos llegados del Japón, apenas reabierto al comercio. Manet no expuso nunca este cuadro en vida y lo guardó en su taller. En la venta que siguió a su muerte lo compró Berthe Morisot, pintora y cuñada suya. Su hija lo donó a los museos nacionales en 1930. Nina murió el año de la primera retrospectiva, a los treinta y nueve años.




