
La historia
William Burrell hizo fortuna en el negocio naviero de Glasgow, comprando barcos baratos en las crisis y vendiéndolos en los auges, y gastó buena parte de ella en arte. En 1944 donó el conjunto entero, unos 9.000 objetos, a la ciudad de Glasgow, con condiciones firmes sobre cómo debía alojarse.
Cumplir esas condiciones llevó décadas. El museo, construido a tal fin, abrió por fin en 1983 en el Pollok Country Park, un edificio bajo de cristal y madera enclavado entre árboles, de modo que las portadas de piedra medievales y las vidrieras se ven contra el bosque real de fuera. Reabrió en 2022 tras una larga reforma.
Burrell coleccionó de todo, tapices y vidrieras medievales, bronces y cerámicas chinos y pinturas, entre ellas varias de Degas. Hay fragmentos arquitectónicos enteros incrustados en los muros, como la portada de piedra tallada del castillo de Hornby, de modo que uno atraviesa la colección en lugar de solo pasar por delante.





