
Capilla de San José
Toledo, España
La historia
Sobre el altar mayor de esta pequeña capilla privada de Toledo, El Greco pintó a san José como un joven alto que avanza con el Niño Jesús a su lado, con la ciudad extendida a sus pies. Encima de ese lienzo está su Coronación de la Virgen. Los dos siguen donde él los colocó hace más de 400 años.
El dinero de la capilla procedía de Martín Ramírez, un rico mercader toledano cuyo legado ayudó también a Teresa de Jesús, la reformadora del Carmelo, a instalar a sus monjas en la ciudad. Ella escribió sobre él en su Libro de las Fundaciones, y la dedicación a san José refleja una devoción que ella impulsó. En 1597 sus herederos contrataron a El Greco para pintar cuatro lienzos destinados a los tres altares de la capilla.
Los otros dos, San Martín y el mendigo y una Virgen con el Niño y las santas Martina e Inés, estuvieron en los altares laterales hasta principios del siglo XX, cuando se vendieron y acabaron en Estados Unidos. Hoy están en la National Gallery of Art de Washington, mientras que la capilla, todavía de propiedad privada, sigue abierta a los visitantes.

