Iglesia de San Juan el Real
Calatayud, España
La historia
Si uno levanta la vista en el crucero de San Juan el Real, en Calatayud, ciudad del oeste de Aragón, ve a cuatro Padres de la Iglesia en las pechinas curvas bajo la cúpula. Gregorio lleva la tiara papal, y junto a él están Ambrosio, Agustín y Jerónimo. Son óleos sobre lienzo fijados a un armazón de madera, pintados hacia 1766, y desde 1984, cuando los historiadores José María Arnaiz y Rogelio Buendía propusieron su nombre, se aceptan de forma general como obra temprana de Francisco de Goya, que tenía entonces unos 20 años.
La iglesia se construyó para los jesuitas, dedicada a la Virgen del Pilar, y entre 1747 y 1767 se estaba ampliando y redecorando. Ese mismo año los jesuitas fueron expulsados de España, y la parroquia de San Juan no tardó en trasladarse aquí desde su arruinado templo medieval, trayendo consigo el nombre. La fachada de ladrillo es sobria, y el campanario, de tradición mudéjar local, se añadió en la década de 1770.
También se conserva aquí un lienzo alto y estrecho de la Asunción de la Virgen con san Íñigo, el abad nacido en Calatayud, que algunos catálogos sitúan entre las primeras obras de Goya, aunque su atribución sigue abierta.
