
La historia
La Galería Borghese la reunió un hombre que podía apropiarse de casi todo lo que quería. El cardenal Scipione Borghese era sobrino del papa Paulo V, y usó ese poder para acumular arte con un apetito que a veces derivaba en simplemente confiscarlo, construyendo una villa suburbana en las afueras de Roma entre 1613 y 1616 con el único fin de exhibir el resultado.
Su gran descubrimiento fue el joven Gian Lorenzo Bernini, y la villa aún conserva los mármoles que Bernini talló para él con poco más de veinte años. En Apolo y Dafne la ninfa que huye queda atrapada mientras se convierte en laurel, con la corteza trepándole por las piernas y hojas brotándole de los dedos justo cuando el dios la alcanza. Cerca, su Plutón agarra a Proserpina y sus dedos se hunden de forma visible en el muslo de mármol, y su David se retuerce en pleno lanzamiento con el labio mordido por la concentración.
Las salas de pintura son igual de sólidas. La galería posee seis Caravaggios, más que ningún otro museo, entre ellos el Muchacho con un cesto de frutas y un enfermizo autorretrato juvenil como Baco, colgados bajo techos abarrotados de fresco barroco. Como las salas son pequeñas, la entrada es con billete de hora fija para dos horas cada vez.
Colección
33 obras
Cantante apasionadoGiorgione, 1508
Virgen con el Niño, seis ángeles y San Juan Bautista niñoSandro Botticelli, 1489
Pala BaglioniRafael, 1507
Santo DomingoTiziano, 1565
San SebastiánPietro Perugino, 1495
Cristo flageladoTiziano, 1568
El flautistaGiorgione, 1508
Autorretrato de jovenGian Lorenzo Bernini, 1623