
La historia
Harvard tiene tres museos de arte, no uno solo, y desde 2014 comparten un mismo edificio en Cambridge. El Fogg abarca el arte occidental, el Busch-Reisinger guarda obra alemana y centroeuropea, y el Arthur M. Sackler conserva las colecciones asiáticas y antiguas. Renzo Piano envolvió en cristal el viejo edificio de patio de ladrillo y lo remató con un gran techo acristalado que vierte la luz del día por el centro.
Como son colecciones docentes, tienen una hondura erudita, desde tablas italianas de fondo dorado hasta un célebre conjunto de obras impresionistas y de la Bauhaus. Detrás de las salas hay laboratorios de conservación que se pueden ver, donde la ciencia de cuidar las pinturas forma parte de la exposición.
Una de las historias de aquí trata del desvanecimiento del color. Mark Rothko pintó una serie de murales para un comedor de Harvard en los años sesenta, y años de sol le vaciaron el carmesí. En vez de repintarlos, los conservadores proyectaron luz de color sobre los lienzos para devolverles el tono perdido, y la apagaban cada tarde para que se pudiera ver reaparecer el daño.
Colección
12 obras
Un hechizo del marDante Gabriel Rossetti, 1877
My Lady GreensleevesDante Gabriel Rossetti, 1859
Un canal en AbbevilleEugène Louis Boudin, 1894
Amberes: vista del puerto desde la Tête de FlandresEugène Louis Boudin, 1871
Barcos anclados en la playaEugène Louis Boudin, 1871
Caballos pastando IVFranz Marc, 1911
Hércules estrangulando al león de NemeaPedro Pablo Rubens, 1639
Sonidos jocososVasili Kandinski, 1929
Nocturno en azul y plataJames McNeill Whistler, 1871
Cupido de yesoPaul Cézanne, 1894
Bodegón con aves de cazaPaul Cézanne, 1872
Paisaje invernal (1910)Vasili Kandinski, 1910