
La historia
Al entrar en el patio del Hôtel-Dieu de Beaune, lo primero que se ve es el tejado, empinado y dibujado con tejas vidriadas rojas, marrones, amarillas y verdes. Las tejas actuales se renovaron entre 1902 y 1907. El hospital que cubren lo fundaron en 1443 Nicolas Rolin, canciller del duque Felipe el Bueno de Borgoña, y su esposa Guigone de Salins, y atendió a enfermos hasta 1971.
Su corazón es la Gran Sala de los Pobres, de 50 metros de largo, bordeada de camas con cortinas donde antes yacían dos enfermos en cada una, y con la capilla al fondo para que los postrados pudieran seguir la misa. Para esa capilla Rolin encargó un Juicio Final a Rogier van der Weyden, pintor de la ciudad de Bruselas, y estuvo listo en 1451.
Hoy el retablo tiene una sala en penumbra para él solo, con sus tablas desplegadas a lo largo de más de cinco metros. Cristo preside el juicio mientras el arcángel Miguel pesa las almas, y en las alas exteriores Rolin y Guigone rezan arrodillados. Una lupa motorizada permite recorrer los rostros de cerca. En siglos posteriores se vistió a los desnudos con ropas pintadas, que solo desaparecieron en la restauración de 1875 a 1878.
Los Hospicios conservan unas 60 hectáreas de viñedo, y desde 1859 su vino se vende cada noviembre en una subasta benéfica.
