
La historia
En Lillehammer, el cine de la ciudad y su museo de arte se proyectaron como un solo edificio. El arquitecto Erling Viksjø, autor también del rascacielos del Gobierno en Oslo, lo terminó en 1963, y todavía alberga las colecciones más antiguas. A su lado se levanta un ala de Snøhetta, el estudio de arquitectura noruego, inaugurada en 1992 y que durante los Juegos Olímpicos de Invierno de 1994 fue la sede principal del programa cultural. Un puente de cristal une ambos edificios, y entre ellos se extiende un jardín de esculturas trazado por el artista Bård Breivik.
La colección nació en 1921, cuando el comerciante Einar Lunde y su esposa Eva regalaron a la ciudad 107 pinturas noruegas. Hoy reúne unas 1.800 obras, desde Hans Gude y Adolph Tidemand, los grandes nombres del paisaje y la pintura costumbrista noruega del siglo XIX, hasta Henrik Sørensen y Jakob Weidemann. Entre los cuadros que donó el anticuario Oscar Johannessen en 1958 figura una de las primeras pinturas de Edvard Munch, una pequeña vista callejera titulada Desde Saxegårdsgate, realizada hacia 1882, cuando el pintor tenía unos 18 años.
