
Lyndhurst
Tarrytown, Estados Unidos
La historia
En la planta alta de Lyndhurst hay una galería de pintura que aún conserva los cuadros que colgó allí el magnate del ferrocarril Jay Gould. Compró esta finca sobre el Hudson en 1880 como casa de campo y en cosa de un año había cubierto las paredes de pintura académica francesa y europea, adquirida en Nueva York a los marchantes Goupil y Knoedler. Muchos cuadros siguen en sus marcos dorados originales. Entre ellos está Premières caresses de William Bouguereau, el pintor francés de Salón, una madre con su hijo que expuso en el Salón de París de 1866.
La casa es anterior a la colección. El arquitecto Alexander Jackson Davis la proyectó en 1838 para William Paulding, antiguo alcalde de Nueva York, como una villa neogótica llena de torrecillas que los críticos no tardaron en apodar la locura de Paulding. Un propietario posterior, el comerciante George Merritt, encargó a Davis duplicar su tamaño y la llamó Lyndenhurst, por los tilos plantados en la finca.
Anna, hija de Gould y duquesa de Talleyrand, fue la última propietaria de la familia, y en 1961 la finca pasó al National Trust for Historic Preservation, que sigue gestionándola.
