
La historia
Dos pequeñas vistas de París de Henri Rousseau, el pintor autodidacta que se ganaba la vida en la oficina de arbitrios de París y al que apodaban el Aduanero, pertenecen al MASI, el museo de arte de la Suiza italiana, en Lugano. Pintadas hacia 1890, muestran la pasarela de Passy y el Sena visto desde el puente de Grenelle, con chimeneas humeantes y casas modestas trazadas con su línea precisa y cuidadosa. Las dos llegaron a la ciudad de Lugano con la donación Milich-Fassbind en 1965.
El MASI es joven. Abrió en septiembre de 2015, cuando el museo de arte del cantón y el de la ciudad se fusionaron en una sola institución. Su sede principal es el LAC, Lugano Arte e Cultura, un centro cultural junto al lago diseñado por el arquitecto Ivano Gianola en el solar del antiguo Grand Hotel Palace, cuyas fachadas históricas se conservaron. Una segunda sede, el Palazzo Reali, en el centro de la ciudad, muestra la colección desde 2019.
Esa colección reúne más de 14.000 obras, desde finales del siglo XV hasta hoy, con el peso puesto en los siglos XIX y XX y en artistas del Tesino o muy vinculados a la región. Su lado moderno y contemporáneo se amplía con la Colección Giancarlo y Danna Olgiati, una colección privada que forma parte del circuito del MASI.

