
La historia
Las salas de este museo fueron en su día las estancias privadas de los arzobispos de Narbona, en el ala más reciente de su palacio junto a la catedral, y buena parte de su decoración se conserva. En la Cámara del Rey, decorada para Luis XIII, un techo artesonado de 1633 reúne 49 paneles pintados entre los que figuran las nueve musas. En el suelo hay un mosaico romano con un laberinto, hallado en 1857. La sala de audiencias conserva un techo pintado de 1634, y el comedor, estucos del siglo XVIII con trofeos de caza y pesca.
El museo se remonta a 1833, cuando Paul Tournal, erudito de Narbona y pionero de la arqueología prehistórica, impulsó una colección pública para la ciudad. Las pinturas van del Renacimiento al siglo XIX. Hay una Virgen en gloria atribuida al pintor veneciano Tintoretto y un cuadro de flores, aves y animales de Daniel Seghers, el jesuita flamenco conocido por su pintura de flores. Una galería de botes de botica y loza de Marsella, Montpellier y otros talleres franceses aporta las artes decorativas.
Las dos últimas salas, restauradas en 2004, guardan el conjunto por el que el museo es más conocido, pintura orientalista del norte de África y Oriente Próximo, adquirida en su mayor parte por la ciudad.


