
La historia
El Museo Massey se alza en un parque público en pleno centro de Tarbes, dentro de una villa de estilo morisco con una torre mirador construida de cara a los Pirineos. El parque y la villa pertenecieron a Placide Massey, un hijo de Tarbes que llegó a dirigir los viveros del Trianón y el huerto de Versalles. Desde 1829 fue comprando prados al norte de la ciudad y plantando árboles raros, y al morir en 1853 dejó a la ciudad el jardín, la casa y todo lo demás que poseía en Tarbes.
Hoy dos colecciones muy distintas comparten el edificio, que reabrió en 2012 tras diez años cerrado. Una está dedicada a los húsares, la caballería ligera que se extendió desde Hungría a los ejércitos de toda Europa. Marcel Boulin la inició en 1955 y ya supera los 15.000 objetos, expuestos con maniquíes uniformados, armas y pinturas. La otra es de bellas artes, reunida por Achille Jubinal, diputado del siglo XIX, y enriquecida con donaciones y depósitos del Estado. Su cuadro más conocido es El idilio de Jean-Léon Gérôme, el pintor académico francés, un gran lienzo de 1852 expuesto en el Salón de 1853. El crítico Théophile Gautier vio en él a Dafnis y Cloe, los jóvenes amantes de una antigua novela griega.
