
La historia
En la Place de la Bourse, la gran plaza junto al río de Burdeos, se levantó entre 1735 y 1738 un edificio para los arrendadores de impuestos del rey. Es el Hôtel des Fermes, proyectado por Jacques Gabriel, arquitecto real, para albergar la Ferme générale, la compañía privada que cobraba los derechos sobre las mercancías en nombre de la Corona. Las aduanas ocupan el edificio desde entonces, y en 1984 abrió en su larga sala abovedada el Museo Nacional de Aduanas.
Esa sala, unos 40 metros de arcos de piedra, reúne unos 600 objetos que siguen la historia de las aduanas francesas desde los arrendadores de impuestos hasta el control fronterizo actual. Entre ellos hay una balanza monumental del siglo XVIII y vitrinas con decomisos de hoy, desde drogas y falsificaciones hasta especies protegidas. El museo cerró por renovación a finales de 2023 y reabrió en mayo de 2025.
El arte entra en la historia a través de un solo cuadro. La cabaña de los aduaneros, efecto de tarde, de Claude Monet, de 1882, muestra la pequeña caseta sobre los acantilados de Normandía desde donde los aduaneros vigilaban la costa, y aquí abre la sección dedicada a la vigilancia de la frontera.
