
La historia
Thomas Becket, arzobispo de Canterbury, huyó de Inglaterra en 1164 tras su enfrentamiento con el rey Enrique II y pasó varios años de exilio en los alrededores de Sens, bajo la protección del arzobispo de la ciudad. Unas vestiduras que la tradición le atribuye, entre ellas una casulla y un alba, se conservan todavía aquí, en el tesoro de la catedral de Sens. Ese tesoro es una de las colecciones de textiles litúrgicos medievales más ricas de Europa, con sedas bizantinas y persas, ornamentos bordados y relicarios, entre ellos una arqueta de marfil del siglo XII conocida como la Sainte Châsse.
Los Museos de Sens ocupan el antiguo palacio de los arzobispos, pegado a la catedral y junto al palacio sinodal del siglo XIII, donde antes se reunía el tribunal eclesiástico. Con los romanos la ciudad se llamaba Agedincum, y las galerías subterráneas del museo guardan unas 40 estelas funerarias talladas que muestran a los difuntos con las herramientas de su oficio. Hay también un tapiz de Bruselas del siglo XV con tres coronaciones, hecho para el cardenal Carlos de Borbón.
La pintura ocupa una parte menor de la visita. Uno de los cuadros, Júpiter y Antíope, fechado en 1771 y legado al museo en 1896, se atribuye al joven Jacques-Louis David, una atribución discutida porque David renegó después de casi toda su obra temprana.
