La historia
La sala que casi todos los visitantes recuerdan es la de la Cabalgata. Un desfile de jinetes con armadura, europeos e islámicos, monta caballos de tamaño natural, y el núcleo, doce armaduras italianas y alemanas en formación, lo diseñó en 1880 el arquitecto Cesare Fortini. Marca el tono de toda la casa, en la colina de Montughi, sobre Florencia.
Detrás estaba Frederick Stibbert, nacido en Florencia en 1838, hijo de padre inglés y madre italiana, un financiero con una fortuna heredada. En la década de 1860 empezó a reconstruir la villa que había comprado su madre, antigua propiedad de la familia Davanzati, y pasó casi cincuenta años llenándola. Su pasión eran las armaduras, pero también compró trajes, pinturas, porcelanas, tapices, muebles y bronces, y los dispuso sala por sala como un decorado de la historia.
Las salas japonesas son la otra sorpresa. Cuatro de ellas reúnen unas 95 armaduras japonesas, con yelmos, espadas, lacas y vestidos, una de las colecciones de este tipo más importantes fuera de Japón.
Stibbert murió en 1906 y lo legó todo al gobierno británico, con la ciudad de Florencia como heredera alternativa. Gran Bretaña no aceptó, y en 1908 Florencia abrió la villa y su jardín como museo público, con decenas de miles de objetos todavía en las salas que él había ordenado.
