
La historia
El viejo museo de arte de Róterdam lleva años cerrado por una profunda reforma, así que el modo más comentado de ver hoy su colección es un edificio que rompe la regla habitual sobre dónde guardan los museos sus almacenes. El Depot, inaugurado en 2021, es un enorme cuenco espejado de los arquitectos locales MVRDV, cuyo cristal curvo devuelve una imagen deformada de la ciudad y sostiene en la azotea un bosque de abedules. Dentro, en vez de una fracción escogida, se ve de una vez todo el fondo del museo, unos 150.000 objetos, ordenados según el clima que necesita cada material.
La colección tomó su doble nombre de dos donantes, el abogado Frans Boijmans, cuyos cuadros llegaron a la ciudad en 1847, y el empresario Daniël van Beuningen, cuyos fondos llegaron en los años cincuenta. Juntos levantaron una de las grandes colecciones de maestros antiguos de los Países Bajos.
Entre sus tesoros están la Pequeña Torre de Babel de Pieter Brueghel el Viejo, una espiral bulliciosa de un edificio condenado, y cuadros de El Bosco, junto a Rembrandt y una sólida línea de arte moderno y surrealista de Dalí y Magritte. Hasta que el histórico edificio de los años treinta reabra, cuelgan en las estanterías y vitrinas del propio almacén, vistos casi como los ven los restauradores.


