
La historia
Leipzig era una próspera ciudad de comerciantes cuando un grupo de sus habitantes fundó una asociación artística en 1837, uniendo sus medios para formar una colección que el público pudiera ver. Esa asociación es la raíz del Museum der bildenden Künste, y su carácter cívico aún lo marca, unos cuadros reunidos por la propia ciudad y no por un príncipe o una iglesia.
El antiguo museo de la Augustusplatz quedó destruido por los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, y la colección pasó décadas en sedes provisionales hasta que un austero cubo de cristal abrió en el centro de Leipzig en 2004, dejando entrar la luz del día por sus altas salas. Dentro, busque "Las edades de la vida" de Caspar David Friedrich, pintado hacia 1835, una pequeña escena de costa con barcos a distintas distancias que evoca en silencio las edades de una familia.
También cuelgan aquí viejos maestros, entre ellos Frans Hals y Cranach. Pero el otro gran reclamo es local: Max Klinger, nacido en Leipzig, cuyo Beethoven sedente de mármol y bronce de 1902 muestra al compositor entronizado casi como un dios, y de quien el museo conserva en profundidad escultura y estampas.
Colección
8 obras
Las etapas de la vidaCaspar David Friedrich, 1834
Las siete edades de la mujerHans Baldung Grien, 1544
DánaeAnne-Louis Girodet, 1798
Napoleón Bonaparte tras su abdicación en FontainebleauPaul Delaroche, 1845
La VisitaciónRogier van der Weyden, 1437
Fiesta musical en un salónPieter de Hooch, 1664
Enseñando a caminar a un niñoPieter de Hooch, 1670
Acantilados de tiza en RügenCaspar David Friedrich, 1820