
La historia
En 1942 el Museo de Arte e Historia Cultural de Dortmund compró a un marchante de Dresde un paisaje invernal de Caspar David Friedrich, el pintor del romanticismo alemán. Muestra una iglesia que se alza tras abetos nevados, y se creía perdido. En 1987, sin embargo, la National Gallery de Londres compró otra versión del mismo cuadro, y el especialista berlinés en Friedrich Helmut Börsch-Supan declaró que la obra de Dortmund no era auténtica. El museo respondió que Friedrich solía pintar un mismo tema más de una vez y mandó examinar el cuadro con rayos X e infrarrojos. Los especialistas nunca se han puesto del todo de acuerdo sobre qué mano lo pintó.
El museo nació en 1883 y en 1983 se instaló en una antigua caja de ahorros de la Hansastraße, construida en 1924 por el arquitecto Hugo Steinbach en el sobrio estilo de la Nueva Objetividad. Su edificio anterior quedó destruido en la Segunda Guerra Mundial, y durante años la colección se guardó en el castillo de Cappenberg, a las afueras de la ciudad.
Sus salas recorren la historia de Dortmund en orden, desde la Edad de Piedra hasta la ciudad moderna. Una de las piezas destacadas es el tesoro de oro de Dortmund, 444 monedas de oro romanas y tres torques de oro que unos obreros encontraron en la Ritterstraße en 1907 y que se enterraron después del año 407. Más adelante aparecen muebles westfalianos del gótico al modernismo, un retablo de la Sagrada Parentela donado en 2008, obra de Jan Baegert, pintor activo en Wesel hacia 1500, y una colección de antiguos instrumentos de agrimensura.

