
La historia
La galería nacional de Australia abrió en Canberra en 1982, pero su momento más célebre llegó nueve años antes, cuando el edificio ni siquiera existía. En 1973 el gobierno pagó 1,3 millones de dólares por 'Blue Poles' de Jackson Pollock, un enorme lienzo de pintura vertida, y el precio desató una verdadera polémica nacional por gastar tanto dinero público en abstracción americana. El cuadro es hoy una de las obras más queridas de la galería, y vale muchas veces lo que costó el alboroto.
La identidad más honda de la galería, sin embargo, es australiana. Posee una de las grandes colecciones de arte aborigen y de los isleños del estrecho de Torres, y junto a su entrada se alza el Aboriginal Memorial, 200 ataúdes de tronco hueco hechos por artistas de Arnhem Land, uno por cada año de colonización europea hasta el bicentenario del país en 1988.
El resto abarca arte australiano e internacional, desde la pintura colonial hasta un jardín de esculturas dispuesto entre la vegetación autóctona junto al lago.



