
La historia
En L'Aquila, el Museo Nacional de los Abruzos funciona hoy en dos sedes, y la razón es el terremoto de abril de 2009. Causó 309 muertos y dañó gravemente la fortaleza española del siglo XVI que albergaba el museo desde 1951.
Durante seis años la colección esperó. En diciembre de 2015 reabrió en un edificio insospechado, el antiguo matadero municipal del barrio de Borgo Rivera, junto a la Fuente de los 99 Caños, la vieja fuente de piedra al pie de las murallas. Después, en diciembre de 2025, tras largas obras de consolidación, volvió a abrirse una parte del castillo. En sus 14 salas repartidas en dos plantas se muestra ahora el núcleo medieval y renacentista de la colección. Hay Vírgenes talladas en madera de todo el Abruzo, iconos pintados del siglo XIII, el Tríptico de Beffi, un retablo del gótico tardío que lleva el nombre de la aldea de donde procede, y obras de Saturnino Gatti, pintor y escultor local de principios del siglo XVI.
La arqueología y la pintura posterior siguen por ahora en el matadero, abiertas solo en visitas especiales. El castillo ha conservado además a su habitante más antiguo, el esqueleto de un mamut meridional hallado en 1954 en una fábrica de ladrillos cerca de Scoppito, justo al oeste de la ciudad, que sigue en pie en su bastión.
