Catedral de Sevilla
Sevilla, España
La historia
La catedral de Sevilla es la iglesia gótica de mayor volumen del mundo, levantada sobre la mezquita que se alzaba aquí cuando la ciudad era musulmana. Su campanario, la Giralda, fue el alminar de la mezquita, conservado y coronado con campanas, y se sube por rampas hechas lo bastante anchas para un hombre a caballo.
Es ante todo una catedral en funciones, pero a la vez es una de las grandes pinacotecas de España. Las sacristías y la sala capitular guardan pinturas de Murillo, nacido en Sevilla y enterrado en una de sus iglesias, junto a Zurbarán, la imagen de Goya de las mártires locales Justa y Rufina, y los retablos tallados y la plata procesional del Barroco español.
Cerca de la puerta sur se alza un sepulcro elevado sostenido por cuatro portadores de bronce. Guarda unos restos que durante mucho tiempo se dijeron los de Cristóbal Colón, traídos de La Habana en 1898, afirmación discutida durante años hasta que las pruebas de ADN la respaldaron.


