La visión de san Antonio de Padua

Bartolomé Esteban Murillo · PD

La visión de san Antonio de Padua


Ficha

Año
1656
Técnica
óleo
Tipo
pintura
Dimensiones
56 × 33 cm

La historia

Murillo pintó este enorme lienzo en 1656 para una capilla de la catedral de Sevilla, donde todavía se encuentra, con san Antonio de Padua arrodillado mientras el Niño Jesús desciende hacia él entre un estallido de luz y ángeles. Su capítulo más extraño llegó más de dos siglos después. En noviembre de 1874 la catedral descubrió que unos ladrones habían recortado limpiamente la figura de san Antonio del cuadro. Pocos meses más tarde el fragmento apareció en una galería de arte de Nueva York, donde un marchante llamado Hermann Schaus lo reconoció, lo compró por 250 dólares y avisó al cónsul español. El santo volvió a casa pasando por La Habana y Cádiz, y fue recosido y restaurado en 1875. Si te fijas, las costuras de aquella reparación siguen visibles en el lienzo.

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