
Adolph von Menzel
1815–1905 · Reino de Prusia · Realismo
La historia
Adolph von Menzel edificó su fama temprana sobre el fantasma de un rey. Autodidacta y al frente del taller de litografía familiar en Berlín, produjo cientos de ilustraciones de la vida de Federico el Grande, el soberano prusiano del siglo XVIII, y pinturas como El concierto de flauta, imaginando la corte desaparecida a la luz de las velas con una exactitud asombrosa.
Luego, en 1872, hizo algo que pocos pintores de su rango tocarían. Viajó a una ferrería de Silesia, pasó semanas dibujando los hornos y pintó La fundición de hierro, un enorme lienzo de obreros a media luz que forcejean con metal incandescente entre el vapor y el estruendo de la industria pesada. Es una de las primeras pinturas serias de la fábrica moderna.
Menzel era diminuto, apenas metro y medio, torpe en compañía, y dibujaba de forma compulsiva toda su vida, llenando cuadernos con manos, rostros, sábanas arrugadas, cualquier cosa que tuviera delante. Cuando murió en 1905 era el artista más honrado de Alemania, y el propio káiser caminó tras su féretro.
Obras
9 obras
El concierto de flauta de Federico el Grande en SanssouciAdolph von Menzel, 1852
La pared del estudioAdolph von Menzel, 1872
La fábrica de laminación de hierroAdolph von Menzel, 1875
El encuentro de Federico II y José II en Neisse en 1769Adolph von Menzel, 1857
Partida del rey Guillermo I hacia el ejército, 31 de julio de 1870Adolph von Menzel, 1871
Halcón atacando a una palomaAdolph von Menzel, 1844
Jardín en KissingenAdolph von Menzel, 1885
La habitación del balcónAdolph von Menzel, 1845
El ferrocarril Berlín-PotsdamAdolph von Menzel, 1847