Pintor de Amasis
Antigua Grecia · arte griego arcaico
La historia
Amasis era la forma griega de un nombre egipcio, el de un faraón que reinó a mediados del siglo VI a. C. y permitió a los comerciantes griegos establecerse en Náucratis, en el delta del Nilo. En Atenas, en esos mismos años, un alfarero llamado Amasis firmaba sus vasos con «Amasis me hizo». Doce de los vasos firmados los pintó una misma mano, y como el nombre de ese pintor se ha perdido, los estudiosos lo llaman el Pintor de Amasis. Si alfarero y pintor fueron el mismo hombre sigue siendo objeto de debate. Unos ven a un solo artesano detrás de las formas tan personales y del dibujo, otros prefieren pensar en dos socios.
Trabajó aproximadamente entre el 560 y el 515 a. C., los mismos años que Exequias, y a menudo se compara a los dos. En un ánfora de cuello conservada en París, hallada en Vulci, en Etruria, y firmada dos veces por Amasis, dos ménades abrazadas ofrecen una liebre a Dioniso. En un pequeño frasco de aceite de Nueva York, unas mujeres pesan la lana, la hilan y la tejen en un telar vertical.
Sus figuras son precisas y simétricas, llenas de pequeños detalles. En 1985 el conservador Dietrich von Bothmer le dedicó la primera exposición consagrada a un único pintor ateniense de figuras negras.
