Antonio Stradivari
1644–1737 · Ducado de Milán · Barroco
La historia
En 1690, un taller de Cremona, la ciudad lombarda de los violines, entregó cinco instrumentos de cuerda en Florencia. Eran para Fernando de Médici, gran príncipe de Toscana y heredero del trono, un apasionado de la música que mantenía a sus propios músicos de corte. El conjunto reunía dos violines, dos violas de distinto tamaño y un violonchelo. La viola tenor sigue en Florencia, en las salas de instrumentos de la Galleria dell'Accademia, el museo del David de Miguel Ángel. Lleva el escudo de los Médici en nácar y ha llegado casi sin alteraciones, probablemente porque pocos músicos querían tocar una viola tan grande. Uno de los violines se ha perdido. El otro está en Roma, y la viola pequeña, en la Biblioteca del Congreso de Washington.
Su autor, Antonio Stradivari, rondaba entonces los 45 años. Su nacimiento no está documentado y suele situarse hacia 1644. En un violín de 1666 se presentó como alumno de Nicola Amati, cuya familia había iniciado la construcción de violines en Cremona cerca de un siglo antes. En 1680 compró una casa en la plaza de San Domenico y trabajó en sus habitaciones altas el resto de su vida, más tarde junto a sus hijos Francesco y Omobono. Por la época del encargo de los Médici ensayaba un modelo de violín más alargado. Los instrumentos que más aprecian los músicos datan, aproximadamente, de 1700 a 1725.
Siguió trabajando pasados los 90 años. Se calcula que hizo más de 1000 instrumentos, y se conservan unos 650. En 1729 compró una sepultura familiar en la iglesia de San Domenico, al otro lado de la plaza, y allí fue enterrado tras su muerte en diciembre de 1737. La iglesia se derribó en 1869 y sus restos se perdieron, mientras que la lápida se guarda hoy en el Museo del Violino de Cremona.

