Atribuido a Giuseppe Cesari
Reino de Nápoles · Manierismo
La historia
Un joven guerrero con yelmo dorado y penacho blanco, una piel de león sobre la armadura en homenaje a Hércules, sostiene una pequeña estatua de la Victoria que le ofrece una corona de laurel. Es Alejandro Magno, y el modelo es un cuadro de Giulio Romano, el principal discípulo de Rafael, pintado para la corte de Mantua hacia 1537 y hoy en el Musée d'art et d'histoire de Ginebra.
El nombre de esta versión Borghese procede del inventario de 1790, que registra un guerrero del Cavalier d'Arpino. Giuseppe Cesari, conocido por ese título, fue uno de los pintores más solicitados de Roma hacia 1600, y el joven Caravaggio trabajó en su taller. En 1607 el fisco papal le confiscó su colección, y buena parte pasó al cardenal Scipione Borghese, sobrino del papa. El museo mantiene su nombre con «atribuido a» porque se apoya en ese viejo inventario, mientras que parte de la crítica, con Roberto Longhi entre ellos, prefiere a un pintor del norte de Italia de mediados del siglo XVI.
Entre 1939 y 1945 el lienzo decoró la villa romana del mariscal Pietro Badoglio, jefe del ejército italiano, antes de volver a la galería.
