
Bénigne Gagneraux
1756–1795 · Francia · Neoclasicismo
La historia
El primer día de 1784, el papa Pío VI recibió en el nuevo museo vaticano de escultura antigua, el Pío-Clementino, al rey Gustavo III de Suecia, que viajaba por Italia como conde de Haga. Un joven pintor francés que vivía en Roma, Bénigne Gagneraux, convirtió aquella visita en un cuadro para el rey y lo terminó en marzo de 1785. Antes de que partiera hacia Suecia, donde hoy está en el Nationalmuseum de Estocolmo, el papa encargó una réplica para sí. Ese segundo lienzo pasó a manos de las tropas imperiales austriacas en Italia a finales de la década de 1790 y cuelga hoy en la Galería Nacional de Praga.
Gagneraux nació en Dijon en 1756 y se formó en la academia de su ciudad con François Devosge. En 1776 ganó el primer premio de Roma creado por los Estados de Borgoña, una estancia de cuatro años en Roma, y después se quedó allí pintando batallas, mitologías y escenas de historia para clientes suecos, franceses e italianos.
En 1793, cuando la hostilidad contra los franceses se desbordó en Roma, se trasladó a Florencia. Murió allí en agosto de 1795, a los 38 años, tras caer de una ventana, y los Uffizi de esa misma ciudad conservan su autorretrato.
