Copia de Correggio
La historia
Copia de es la etiqueta que un museo da a una pintura cuyo diseño pertenece a un maestro conocido, mientras que la ejecución es de otra persona. En este apartado el maestro es Correggio, el pintor renacentista de Parma. El copista suele quedar sin nombre y la fecha se desconoce, y la etiqueta no afirma que Correggio llegara a tocar el lienzo. Los pintores que viajaban por Italia en el siglo XVIII copiaban sus retablos como parte de su formación, y los coleccionistas que no podían aspirar a un original compraban repeticiones cuidadosas de sus pequeños cuadros de devoción.
En la propia Parma copiarlo se convirtió en un ejercicio escolar. En el siglo XIX la Academia de Bellas Artes de la ciudad usó algunas de sus pinturas como modelos para los alumnos y las montó en bastidores que podían girarse hacia la luz. El grabador Paolo Toschi, que dirigía la academia, dedicó cinco años, de 1839 a 1843, a copiar a la acuarela los frescos de Correggio para que pudieran grabarse.
