Copia de Francesco Guardi
La historia
Giacomo, el hijo de Francesco Guardi, se formó en el taller de su padre en Venecia y siguió pintando la ciudad a la manera de la familia después de la muerte de Francesco en 1793, hasta bien entrado el siglo XIX. Trabajó sobre todo en formatos pequeños, vistas que un viajero podía llevarse a casa, y no fue el único. Otros pintores repitieron también las composiciones de Guardi para compradores que no dejaban de pedirlas.
Copia de Francesco Guardi es la etiqueta que un museo da a una de esas repeticiones. El diseño es de Guardi y la pincelada pertenece a otra persona, casi siempre una mano que nadie sabe nombrar. La etiqueta no afirma que Guardi llegara a tocar la obra. Además es más precisa que seguidor de Guardi, que describe a un pintor que trabaja a su manera, porque una copia reproduce un cuadro concreto que se puede señalar.
En Boston se conoce el original que hay detrás de una de esas copias. Es una vista del Rio dei Mendicanti, una pequeña tabla que hoy cuelga en la Accademia Carrara de Bérgamo.
