
Eustache Le Sueur
1616–1655 · Reino de Francia · Barroco
La historia
En el París de la década de 1640, a un joven pintor que jamás había cruzado los Alpes ya lo llamaban el Rafael francés. Eustache Le Sueur aprendió al maestro italiano únicamente a través de grabados y de su propio maestro, Simon Vouet, y asimiló el sereno equilibrio de Rafael sin haberse detenido nunca ante uno solo de sus frescos.
Su gran encargo vino de los monjes cartujos de la Cartuja de París: un ciclo de 22 pinturas sobre la vida de san Bruno, fundador de la orden, destinado a su claustro. Las escenas son recogidas y graves, llenas de monjes arrodillados de blanco, y llevaron su nombre durante siglos. En 1648 fue uno de los doce ancianos fundadores de la nueva Académie Royale, la real academia de pintura que moldearía el arte francés durante generaciones.
Murió en 1655, antes de cumplir los cuarenta, justo cuando Charles Le Brun ascendía para dominar esa misma academia y arrinconar la manera más callada de Le Sueur. La serie de san Bruno cuelga hoy en el Louvre, con sus hábitos antes blancos oscurecidos por el tiempo y viejas restauraciones, los monjes aún inclinados en el mismo silencio gris que él les dio.




