
Giusto de' Menabuoi
1330–1390 · República de Florencia · Primer Renacimiento
La historia
Giusto de' Menabuoi se formó en Florencia, a la larga sombra de la revolución pictórica de Giotto, pero su obra maestra se alza mucho más al norte, en Padua. Hacia 1370 se instaló en esa ciudad, gobernada entonces por la familia Da Carrara, y se convirtió en su pintor de corte.
Su gran encargo vino de Fina Buzzaccarini, esposa de Francesco il Vecchio, señor de Padua. Ella quiso convertir el baptisterio de la catedral —un pequeño edificio con cúpula junto a la iglesia principal— en mausoleo privado para sí y para su familia, y entre 1375 y 1378, aproximadamente, Giusto cubrió de fresco cada una de sus superficies. El ciclo recorre toda la historia de la salvación, desde la Creación del Génesis hasta las visiones del Apocalipsis.
Al alzar la vista hacia la cúpula uno se encuentra con su pasaje más asombroso: un Cristo inmenso rodeado por círculo tras círculo de santos y ángeles, cientos de rostros diminutos dispuestos como un diagrama del cielo. Fina murió en 1378, justo cuando la obra se terminaba, y fue sepultada en la sala que había mandado hacer. Su tumba se retiró más tarde, pero el paraíso pintado que encargó sigue sobre nuestras cabezas.
