
Henri Rousseau
1844–1910 · Francia · Arte naíf, Postimpresionismo
La historia
Henri Rousseau pasó la mayor parte de su vida laboral como recaudador de aduanas para la ciudad de París, revisando carros y mercancías en las puertas de la ciudad para un impuesto que los franceses llamaban octroi. No empezó a pintar en serio hasta pasados los cuarenta años, fue completamente autodidacta, y solo dejó su puesto en la garita a los 49 para pintar a tiempo completo. Los críticos se burlaron durante años de su perspectiva plana y sus figuras rígidas, y aun así Rousseau siguió exponiendo en el Salón de los Independientes, la muestra que admitía a cualquiera que pagara la cuota de entrada.
Sus escenas de selva, pobladas de leones, monos y hojas descomunales, nunca se basaron en viajes reales. Rousseau las construía a partir de visitas al jardín botánico y al zoológico de París, y de libros ilustrados, convirtiendo las plantas en una maraña que ninguna selva real llega a igualar.
El giro en su suerte llegó en 1908, cuando un joven Pablo Picasso descubrió uno de los cuadros de Rousseau a la venta en una calle de París como lienzo usado, lo bastante barato como para pintar encima. Picasso reconoció lo que tenía delante y buscó a Rousseau, y más tarde le organizó un banquete en su estudio del Bateau-Lavoir, mitad homenaje y mitad broma elaborada que Rousseau, según la mayoría de los relatos, se tomó completamente en serio.
Obras
82 obras
Vista desde el puente de Grenelle, TrocadéroHenri Rousseau, 1891
Vista del puente de SèvresHenri Rousseau, 1908
Selva virgen con puesta de solHenri Rousseau, 1909
Mujer paseando por un bosque exóticoHenri Rousseau, 1905
Joven en rosaHenri Rousseau, 1907
Ramo de floresHenri Rousseau, 1910
Paisaje con molino de aguaHenri Rousseau, 1896