
Herman van Swanevelt
1655 · República de las Siete Provincias Unidas · Barroco
La historia
En Roma, la hermandad de pintores holandeses y flamencos daba a cada miembro un apodo, y el de Herman van Swanevelt era el Ermitaño. Al parecer se lo ganó porque salía solo al campo que rodea la ciudad para dibujar sus ruinas y sus bosques. Vivió en Roma de 1629 a 1641, y sus paisajes, con árboles recortados contra la luz baja de la mañana o de la tarde, encontraron compradores enseguida. La familia Barberini, parientes del papa Urbano VIII, estuvo entre sus clientes, y pintó grandes paisajes para el Buen Retiro, el nuevo palacio de Felipe IV en Madrid, dentro de la misma serie que Claudio de Lorena, el paisajista francés que trabajaba entonces en Roma.
Nació hacia 1600 en Woerden, una pequeña ciudad entre Utrecht y Leiden, y no se sabe nada seguro de su formación. En 1641 se trasladó a París y, salvo algunas visitas a Woerden, allí se quedó el resto de su vida. Participó en la decoración del Hôtel Lambert, una gran residencia privada en la Île Saint-Louis, fue admitido en la academia real de pintura y grabó más de cien aguafuertes de paisajes italianos.
Murió en París en 1655, en su casa de la rue du Temple.
