
El Bosco
1450–1516 · Países Bajos septentrionales · Primitivos flamencos
La historia
El Bosco pintó algunas de las imágenes más extrañas de todo el arte europeo: demonios con cabeza de ave devorando a los condenados, un torso humano construido como una cáscara de huevo agrietada, un infierno convertido en ciudad que arde de noche. Resulta tentador imaginar tras ellas la mente de un marginado o un hereje.
Era justo el tipo de hombre contrario. Pasó toda su vida en un único pueblo neerlandés, 's-Hertogenbosch, que le dio su nombre, y, hasta donde se sabe, nunca lo abandonó. Fue una figura local respetada y miembro juramentado de la Cofradía de Nuestra Señora, una confraternidad religiosa conservadora de clérigos y notables del pueblo, para la que pintó retablos.
Sus monstruos estaban pensados como sermones. El Jardín de las Delicias, de hacia 1500, se lee de izquierda a derecha, desde la calma del Edén, pasando por un jardín abarrotado de buscadores de placer desnudos, hasta ese infierno ardiente: una advertencia sobre adónde conduce el apetito terrenal, hecha para gente que compartía su fe. De él casi no sabemos nada más, ni su formación, y apenas una fecha firme; solo los cuadros y el pueblo.
Obras
37 obras
Visiones del más allá: la ascensión de los bienaventuradosEl Bosco, 1490
El Juicio FinalEl Bosco, 1500
La tentación de san AntonioEl Bosco, 1500
Cabeza de una ancianaEl Bosco, 1500
Visiones del más allá: la caída de los condenados al infiernoEl Bosco, 1490
Visiones del más allá: el InfiernoEl Bosco, 1490
Visiones del más allá: El Paraíso terrenalEl Bosco, 1500
El Niño Jesús con andadorEl Bosco, 1480
Las tentaciones de San Antonio (Hieronymus Bosch, São Paulo)El Bosco, 1500
Muerte del réproboEl Bosco, 1490
Las bodas de CanáEl Bosco, 1500
La tentación de san Antonio (según El Bosco)El Bosco, 1550