
Johann Heinrich Roos
1631–1685 · Sacro Imperio Romano Germánico · Barroco
La historia
Johann Heinrich Roos murió en Fráncfort en octubre de 1685, después de que se declarara un incendio en su casa. Según Arnold Houbraken, el biógrafo neerlandés de los pintores, murió intentando salvar sus pertenencias. Tenía 54 años, y en Fráncfort le había ido bien.
Nació en 1631 en el Palatinado, en el suroeste de Alemania, y la guerra de los Treinta Años empujó a su familia hasta Ámsterdam cuando él era niño. Allí aprendió con tres maestros pintura de historia, paisaje y retrato, pero quienes más lo marcaron fueron dos italianizantes neerlandeses, Nicolaes Berchem y Karel Dujardin, con sus pastores y su ganado bajo una cálida luz del sur. Los paisajes pastoriles con animales y ruinas antiguas se convirtieron en su especialidad.
De vuelta en Alemania trabajó para varias cortes, primero para el landgrave Ernesto de Hesse en el castillo de Rheinfels, junto al Rin, y desde 1664 para el elector del Palatinado en Heidelberg, antes de establecerse en Fráncfort en 1667. Se había casado en 1656, y sus cuatro hijos varones y su única hija llegaron a ser pintores. Uno de ellos, Philipp Peter Roos, hizo carrera en Italia, donde lo conocían como Rosa da Tivoli.
