Martin Drolling
1752–1817 · Francia
La historia
En abril de 1817 se inauguró en París el Salón, y entre los cuadros colgaba una pequeña escena de cocina cuyo autor había muerto pocos días antes, a los 64 años. El Interior de una cocina de Martin Drolling muestra a dos mujeres trabajando junto a una ventana abierta y a un niño que juega con un gato entre las ollas, pintado con el cuidado de los maestros holandeses del siglo XVII que él admiraba. En junio, el Louvre se lo compró a su hijo por 4.000 francos.
Drolling era de Alsacia, del pueblo de Oberhergheim, cerca de Colmar. Aprendió con un pintor de la zona, ingresó en 1779 en la escuela de la Academia en París y durante años vendió cuadros pequeños a un marchante por unas pocas monedas cada uno. Expuso en el Salón oficial desde 1793 y, entre 1802 y 1813, pintó además decoraciones para la manufactura de porcelana de Sèvres, a las afueras de París. Dos de sus hijos, Michel Martin y Louise-Adéone, también fueron pintores.
Hay una historia sobre él difícil de comprobar. Durante la Revolución se sacaron de iglesias de París los corazones embalsamados de miembros de la familia real, y la tradición cuenta que Drolling compró algunos para molerlos y hacer marrón momia, un pigmento que entonces se obtenía de restos momificados. Nunca se ha confirmado, y la misma historia se cuenta de otro pintor, Alexandre Pau de Saint-Martin.
