
Martin Johann Schmidt
1718–1801 · Archiducado de Austria · Barroco, Rococó
La historia
Por toda la Baja Austria, en iglesias parroquiales y en las grandes abadías del Danubio, los retablos resultan una y otra vez obra del mismo hombre, Martin Johann Schmidt. Lo llamaban el Kremser Schmidt, por la ciudad de Krems, para distinguirlo de un homónimo menos importante. Vivió y trabajó la mayor parte de su larga vida en la vecina Stein, donde su casa sigue en pie.
Era hijo de un escultor y aprendió el oficio con un pintor de la zona, nunca en una academia. Sus primeros grandes encargos llegaron de muy cerca, de la iglesia parroquial de Stein en 1751 y de la iglesia de los escolapios de Krems en 1756. Desde allí los pedidos se extendieron, y los conjuntos más ricos de su obra están hoy en las abadías de Göttweig y Seitenstetten y en Sankt Paul, en Carintia.
También hizo aguafuertes, y en ellos se ve con qué atención había estudiado los grabados de Rembrandt. Sus primeros cuadros se envuelven en una penumbra cálida, y desde hacia 1770 sus colores se vuelven más intensos y vivos. En 1768 la Academia imperial de Viena lo admitió como pintor de historia pese a su falta de formación académica, y sus piezas de ingreso están hoy en el Belvedere. «El Santo Entierro» del Belvedere es de 1780, cuando ya tenía más de 60 años. Murió en Stein en 1801, a los 82.
