Martinus Josephus Geeraerts

1707–1791 · Países Bajos austriacos · Rococó


La historia

En el crucero de la catedral de Cambrai, en el norte de Francia, se ven nueve grandes relieves que parecen tallados en piedra, con escenas de la Pasión de Cristo a un lado y de la vida de la Virgen al otro, varias de ellas según composiciones de Rubens. Son lienzos planos, pintados en grises por Martinus Josephus Geeraerts entre 1756 y 1760 para la que entonces era la iglesia de la abadía del Santo Sepulcro. Se convirtió en catedral en 1804, después de que la antigua catedral fuera destruida durante la Revolución.

Geeraerts fue bautizado en la catedral de Amberes en 1707, hijo de un joyero. Su familia lo destinaba a las leyes y lo envió al colegio de los jesuitas, pero él eligió la pintura, se formó con el pintor amberino Abraham Godijn y en 1731 fue maestro del gremio de pintores. Empezó pintando en color. Desde la década de 1740 pintó casi solo grisallas, cuadros en tonos de gris que imitan relieves de mármol, además de ilusiones de madera tallada y de bronce.

Tuvo compradores en las Provincias Unidas, Austria, Rusia, Polonia, Inglaterra e Italia, y en 1759 Carlos de Lorena, gobernador de los Países Bajos austriacos, lo visitó en su taller. Desde 1741 fue uno de los seis directores sin sueldo de la Academia de Amberes. Nunca se casó, y en su vejez vivió con dos sobrinas de las que era tutor. Al morir en 1791 fue enterrado en la catedral donde lo habían bautizado.

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Obras

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