
Alegoría del otoño
Ficha
La historia
Cinco niños pequeños juegan entre uvas, vino, manzanas y peras, los frutos de la cosecha que representan el otoño. Todo está pintado en grises sobre un lienzo plano, pensado para colocarse sobre una puerta y pasar por un relieve de mármol. El pintor de Amberes Martinus Josephus Geeraerts lo fechó en 1750.
Su primer dueño fue Gerret Braamcamp, un rico coleccionista de Ámsterdam. Tras su muerte sus cuadros se vendieron en 1771, y este pasó al príncipe Guillermo V de Orange, en La Haya. En 1795 los franceses confiscaron la colección del príncipe y la llevaron a París, donde permaneció hasta 1815. La sobrepuerta gris está en el Mauritshuis desde 1822.