Maestro de los Ángeles Rebeldes
República de Siena · Escuela sienesa, Gótico
La historia
Todo lo que se sabe de este pintor procede de una sola tabla de madera de 64 centímetros de alto, pintada por las dos caras. En una, los ángeles rebeldes son arrojados del cielo. En la otra, san Martín corta su capa para compartirla con un mendigo. Más tarde la tabla se serró en dos para que pudieran verse ambas caras, y hoy las dos pinturas cuelgan una junto a otra en el Louvre, en depósito de larga duración del Musée du Berry de Bourges. Su nombre se toma, sin más, de la escena más dramática.
Ningún documento lo nombra. El fondo de oro y la finura del dibujo lo sitúan en Siena en el segundo cuarto del siglo XIV, cerca de Simone Martini, el pintor más admirado de la ciudad, y de Lippo Memmi, cuñado de Simone y su socio de taller. El Louvre sigue catalogando las dos pinturas bajo la familia Memmi, y los especialistas han defendido la mano de Lippo o la del propio Simone sin llegar a un acuerdo. Una hipótesis lo sitúa entre los pintores sieneses que siguieron a Simone hasta la corte papal de Aviñón, en el sur de Francia, hacia 1340.
Ninguna otra obra se le ha atribuido con seguridad, de modo que un pintor capaz de confundirse con los mejores de Siena nos llega a través de dos escenas de apenas 29 centímetros de ancho.

