
Gleb Simonov · PD
El incendio en el bosque
Ficha
La historia
Hacia 1505, en la Florencia de los humanistas, se leía con pasión un poema latino redescubierto poco antes: De rerum natura, de Lucrecio, que en su libro quinto imaginaba los orígenes del mundo y de la humanidad, con el fuego como motor de todo cambio. Piero di Cosimo tradujo esas ideas a pintura en esta larga tabla, una de las primeras del Renacimiento dedicadas por entero al paisaje. Un incendio devora el bosque y hace huir a un tropel de animales. Entre ellos, si uno se acerca, aparecen un cerdo y un ciervo con rostro casi humano, señal de un mundo aún sin fronteras claras entre las especies. La escena formaba parte de una serie sobre los primeros tiempos del hombre. Otras dos tablas hermanas se conservan hoy en Nueva York.




