
Pieter Aertsen
1508–1575 · Países Bajos de los Habsburgo · Manierismo nórdico, Pintura de género, Bodegón
La historia
Pieter Aertsen hizo algo raro y nuevo en la década de 1550. Pintó enormes lienzos repletos de comida, un puesto de carnicero cargado de carne, una cocina abarrotada de verduras y caza, y empujó la historia sagrada al fondo lejano, donde Cristo o la Virgen aparecen diminutos tras toda la mercancía.
Parece el nacimiento de la naturaleza muerta y de la pintura de género, y en cierto modo lo es, aunque para Aertsen el sentido iba al revés. La montaña de carne y comida mundanas del primer plano estaba ahí para ser resistida, y la minúscula escena sagrada del fondo era lo que de verdad importaba. Su Puesto de carne de 1551 obliga a buscar a la Sagrada Familia huyendo a Egipto detrás de las salchichas.
Aertsen trabajó en Amberes y luego en Ámsterdam, y buena parte de su obra más importante fueron retablos religiosos. Muchos de ellos fueron destrozados en 1566, cuando las turbas protestantes arrasaron las iglesias de los Países Bajos destruyendo imágenes católicas. Lo que mejor sobrevivió fueron las escenas de mercado, y son esas, y no los retablos perdidos que él apreciaba, las que llevan hoy su nombre.

