
Pieter Aertsen · PD
La danza del huevo
Ficha
La historia
Hacia 1552, cuando la pintura de los Países Bajos aún giraba en torno a santos y retablos, Pieter Aertsen dedica una tabla ancha a una taberna. En el centro un hombre baila sobre un huevo: el juego consistía en sacar el huevo de un cuenco con los pies, mantenerlo dentro de un círculo de tiza y volcar el cuenco encima sin romper nada, todo al son de una gaita. Alrededor se bebe, se corteja y se pierde el tiempo. La tabla es larga porque estaba pensada para colgarse sobre una chimenea, y bajo su aire festivo esconde una advertencia contra la vida disipada. Cerca del bailarín se ven aún el círculo de tiza y el cuenco boca abajo.
