Samuel Hirszenberg

Samuel Hirszenberg

1865–1908 · Zarato de Polonia · Realismo


La historia

El judío errante, que Samuel Hirszenberg terminó en 1899, mide más de tres metros de alto. Un anciano desnudo, con los ojos muy abiertos, avanza hacia el espectador a través de un campo de cadáveres, bajo una hilera de altos crucifijos. La vieja leyenda cristiana del judío condenado a vagar hasta el fin de los tiempos se convierte aquí en una imagen de la persecución de los judíos en Europa. El lienzo está hoy en el Museo de Israel, en Jerusalén, la ciudad donde el pintor pasó su último año.

Hirszenberg nació en 1865 en Łódź, una ciudad textil en pleno crecimiento del Reino de Polonia bajo dominio ruso. Su padre se oponía a que fuera artista, y un médico le ayudó a pagar los estudios. A los 15 años entró en la escuela de bellas artes de Cracovia, dirigida entonces por el pintor de historia Jan Matejko, y después se formó en Múnich. Sus primeros cuadros, como La escuela talmúdica de 1887 y El descanso del sábado de 1894, muestran la vida de los pueblos judíos con un realismo sereno.

Hacia 1900 su pintura se ensombreció. El exilio, de 1904, muestra a refugiados judíos que avanzan a duras penas por la nieve, y El estandarte negro, de 1905, una multitud de judíos jasídicos en un entierro. En 1907 Hirszenberg se trasladó a Jerusalén para enseñar en la escuela de arte Bezalel, fundada allí el año anterior por el escultor Boris Schatz. Murió en Jerusalén en septiembre de 1908, a los 43 años, y uno de sus últimos lienzos pintados allí representa la Cúpula de la Roca.

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Obras

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