Taller de Bartolomé Esteban Murillo

España · Pintura barroca


La historia

Hacia la década de 1660 Murillo era el pintor más solicitado de Sevilla, y buena parte de lo que la ciudad le pedía eran obras pequeñas y devocionales: el Niño Jesús como pastor, el pequeño san Juan con su cordero, la Virgen con su hijo. Cuadros así se querían en más versiones de las que un solo hombre podía pintar.

Taller de es el nombre que da el catálogo a las versiones que salieron de su propio obrador. El diseño es de Murillo, casi siempre una composición que él mismo ya había pintado, y la repetición se hacía bajo su techo por un ayudante o un aprendiz, gente que aprendía el oficio copiando los lienzos del maestro. El museo dice así que la idea y el modelo son suyos, mientras que la pincelada es de otra persona.

Dos etiquetas vecinas trazan la línea en otro lugar. Copia de puede designar una reproducción hecha por cualquiera, en cualquier sitio y en cualquier fecha posterior. Seguidor de se refiere a un pintor que trabaja a la manera de Murillo en composiciones que no son suyas.

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Obras

1 obra