
Francisco Goya · PD
Riña en la Venta Nueva
Ficha
La historia
En 1777 Goya tenía 31 años y aún no era el profeta sombrío de su vejez. Era un pintor joven con un empleo estable en la corte, que preparaba cartones de tamaño natural para la Real Fábrica de Tapices de Madrid. Este muestra una reyerta a la puerta de una venta de mala fama, a las afueras de la ciudad, en un barrio de arrieros, carreteros y jugadores. Lo terminó aquel agosto, y el tapiz tejido a partir de él se destinó al comedor de los príncipes de Asturias, los futuros Carlos IV y María Luisa, en El Escorial. Fíjate en el suelo, entre los hombres que pelean: ahí está la causa, una mano de naipes arrojada al suelo.




