
Hombre leyendo (¿san Ivo?)
Ficha
La historia
San Ivo, jurista bretón del siglo XIII conocido como el abogado de los pobres, apenas tenía devotos en los Países Bajos hacia 1450. Su culto creció allí a finales del siglo XVI, cuando sus reliquias llegaron a Amberes. El halo y la inscripción con su nombre resultaron ser añadidos posteriores, y por eso la National Gallery mantiene un signo de interrogación en el título. La carta que sostiene el joven tampoco aclara nada, porque su escritura es inventada y nunca fue legible. La tabla salió del taller de Rogier van der Weyden, obra de un imitador o quizá de un ayudante. En 1801 se vendió en Londres como un Rafael. Por la ventana, un puente cruza el río al pie de un castillo amurallado, un jinete en un caballo blanco sube por el camino y, bajo los árboles, un pequeño grupo escucha a un músico que parece tocar la gaita.

